10 hábitos para un aprendizaje efectivo

Aprende más rápido y mejor.

En medio del boom de innovación y tecnología que la globalización ha provocado, es necesario actualizarse constantemente y aprender nuevas habilidades y conocimientos. Ya sea que acabes de salir de la escuela o ya lleves tiempo sin estudiar, los 10 hábitos a continuación te lo harán más sencillo y efectivo.

Controla tu ambiente

Estudiar en un ambiente de estrés y desorganización bloquea la creatividad y atención, entonces utiliza un espacio en el que te sientas cómodo y sin distracciones. Además, es un hecho que todos tenemos momentos del día en que nuestra actividad mental está al máximo; encuentra el mejor momento para ti y utilízalo para estudiar.

Toma apuntes a mano

Escribir a mano actúa como mecanismo de refuerzo para tu cerebro en aspectos de síntesis y análisis de la información. Además, utilizar colores para clasificar diferentes tipos de información o para resaltar conceptos importantes, te ayudará a recordar posteriormente mejor lo que escribiste.

Usa mecanismos de lectura rápida

El lector promedio procesa entre 200 y 400 palabras por minuto, mientras que el lector experto lee entre 1,000 y 1,700. La lectura rápida además de ahorrarte tiempo te ayuda a desarrollar la búsqueda rápida y síntesis de información importante en un texto.

Desintegra la información en pequeños conceptos

Así como las letras se unen para formar palabras y estas se unen para formar oraciones y las oraciones forman párrafos que a su vez forman textos completos, el conocimiento hace lo mismo. Primero aprende los conceptos básicos y cuando los tengas completamente claros, únelos con otros para formar una red de conceptos que te dará la visión general de toda la información.

Crea asociaciones mentales

Asocia los nuevos conocimientos con cosas que ya sabes. Utiliza acrónimos, analogías, rimas y reglas mnemónicas.

Concéntrate en repeticiones

Mantener la concentración por más de una hora es sumamente difícil, no solo por las distracciones sino por cómo funciona el cerebro. Por eso, es mejor enfocar toda tu atención en unas cuantas repeticiones que se queden en tu memoria en lugar de digerir cantidades masivas de información en un largo periodo de tiempo.

Estudia en lapsos cortos

Se ha demostrado que las sesiones largas de estudio son el método menos efectivo de aprendizaje. Un adecuado descanso permite que la información se procese de manera adecuada en el cerebro, lo que permite un aprendizaje más efectivo. Con esto en mente, es recomendable concentrarse totalmente por periodos cortos. Cuando comiences a sentir pesadez o hartazgo, es mejor descansar y recargar energías para continuar posteriormente.

Concentración – recarga de energía – concentración – recarga de energía.

Enséñale a alguien más

Explicar lo que aprendiste sirve como un mecanismo de refuerzo pues utilizas tus capacidades de síntesis y creatividad para darlo a entender. Además, al explicar algo, te darás cuenta de los detalles que no se quedaron contigo.

Practica

Existe el aprendizaje teórico y el práctico, uno complementa al otro. Para tener un conocimiento integral sobre un tema, lo ideal es que lleves los conocimientos teóricos al ámbito práctico. Si se trata de idiomas, visita un lugar donde hablen el idioma que quieres aprender; si se trata de habilidades sociales, aplícalas en tu trabajo; ¿programas de computación? utilízalos para lo que haces diariamente.

Ejercita tu cerebro

El cerebro tiene la capacidad de regenerarse tanto anatómica como funcionalmente, a esto se le llama plasticidad. Los ejercicios cerebrales activan y fortalecen la plasticidad cerebral, lo que significa mejores conexiones neuronales que facilitan el aprendizaje. Puedes hacer crucigramas, sudoku o juegos de palabras; también existen juegos especialmente diseñados para mejorar ciertas funciones cerebrales, como los de BrainHQ.