20 cosas que la gente inteligente no hace (Parte I)

Ser inteligente puede significar muchas cosas, entre ellas la capacidad para tomar mejores decisiones.

La primera pregunta que merece una respuesta es ¿qué hace que una persona sea inteligente? ¿Es la cantidad de hechos que uno puede memorizar? ¿Es un CI arriba del promedio o excepcional? Tal vez es la sabiduría para tomar una decisión correcta en el momento crucial o saber cómo sacar el mejor partido de una mala situación. A lo mejor es la capacidad de tomar en cuenta la mayor cantidad de aspectos antes de decidir las acciones futuras. La verdad es que, probablemente, sea la combinación de todas estas características.

Por supuesto, si alguien es inteligente y exitoso, es difícil determinar cuál es el responsable de su éxito y bienestar. A decir verdad, es mucho más fácil darse cuenta de lo que las personas inteligentes no hacen y, con eso, llegar a una conclusión. Mientras evitemos estas cosas negativas, el resto vendrá por añadidura.

  1. No pasan por alto la posibilidad de ahorrar dinero

La prudencia es una virtud que no debe confundirse con la codicia o avaricia. Ser capaz de manejar tus finanzas y ahorrar y evitar gastos innecesarios, es una cualidad admirable. Estas compras sin sentido se pueden evitar fácilmente y la cantidad de dinero que puede ahorrar es significativa.

Para empezar, la compra de un filtro de grifo puede reducir el dinero que se gasta en agua embotellada. La alternativa de rellenar un cartucho de impresora es otra inversión juiciosa. Reemplazar los focos de tu casa por ahorradores es la opción más ecológica. Utilizar aplicaciones para reducir las tasas de las tarjetas de crédito o la elección de un buen banco también es una gran decisión.

El Internet tiene una cantidad inmensa de contenidos de calidad, tanto educativos como entretenidos. El pago de una suscripción de cable o a una revista es sin lugar a dudas, un gasto. Casi todos esos contenidos se pueden encontrar en línea a un precio más barato, ya sea en un servicio de streaming o como artículos en línea. El punto es analizar plenamente las cosas que ya estás pagando y saber cuáles son gastos y cuáles no.

  1. No dependen, en gran medida, de los demás

No hay nada malo en tener amigos, familiares o compañeros de trabajo en lo que puedas confiar. Todo mundo tiene a alguien en quien puede contar cuando las cosas van mal. Sin embargo,una persona inteligente nunca debe dar entrada a esa comodidad.

Puedes tener una mente brillante, inteligencia excepcional y demás, pero si no pones esos rasgos a buen uso, solo te verás como una persona ineficaz. Cuando necesites ayuda, analiza si tu problema es verdaderamente difícil. En la mayoría de los casos, el miedo y la inseguridad nos impiden actuar. Siempre estará el pensamiento “¿y si sólo empeoro las cosas?”, es perfectamente justificado. La falta de voluntad para superar tal miedo, por otra parte, no lo es.

  1. No actúan de manera irresponsable

No debes interpretar esto como: “las personas inteligentes no se divierten” o “las personas inteligentes son aburridas”. Obviamente puedes divertirte, salir con tus amigos y reír a carcajadas. La responsabilidad no es lo mismo que ser tedioso, solo significa tener un estilo de vida organizada.

Una organización superior conduce a una mayor eficienciam no importa quién seas. Todos tenemos ciertas responsabilidades y no siempre han sido impuestas por otra persona. Dejarlas de lado no es válido y solamente acarreará un futuro más estresante. Casi todo el mundo experimenta cómo ser irresponsable les trae consecuencias contraproducentes. Por su parte, las personas inteligentes simplemente practican lo que han aprendido de esas experiencias.

  1. No se sienten derrotados solo porque necesitan reevaluar sus convicciones

Nuestro entorno, padres, educación y pasado son los responsables de forjar nuestras convicciones y nuestra percepción del mundo. Esto conduce a la creación del Umwelt: medio ambiente personal. Este está más conectado con la forma de crear la imagen del mundo que nos rodea mediante el uso de nuestros sentidos. Sin embargo, se puede extender a nuestro punto de vista sobre cuestiones filosóficas.

Las convicciones que adquirimos a lo largo de la vida no están mal en sí. Sin embargo, son propensas a ser incompatibles cuando se exponen a una experiencia nueva o a preguntas más difíciles. Además, si te mudas y cambias tu entorno, será posible contemplar diferentes comportamiento, simplemente porque la educación o la falta de ella, dieron como resultado el florecimiento de otras cualidades humanas.

Tarde o temprano, nuestras convicciones son desafiadas. A veces van a triunfar y a veces serán oprimidas. Las personas inteligentes desafían constantemente sus convicciones, no las descartan. Ellos las remodelan y eso les permite crecer proporcionalmente a su nueva experiencia. No pierdas la oportunidad de ampliar tu forma de pensar. No estás derrotado si has ganado algo valioso.

  1. No se detienen en sus errores

Esto se refiere a las empresas que fabrican un producto de mala calidad o directores de cine que hicieron malas películas, etc. No es raro encontrarse con una idea que parece una obra maestra para nosotros, pero al público general no le parece la gran cosa. Se puede sentir humillante e incómodo. Sin embargo, sucede nos guste o no.

Cuando vayas a hacer algo destinado a ser atractivo para las masas y al final fracasas, vuelve a empezar desde cero. Si quieres impresionar, escucha a tu público. No intentes reparar el producto o hacer secuelas en un intento de demostrar que tu visión era brillante. Este tipo de comportamiento solo te costará tu credibilidad y la gente podría no darte otra oportunidad. No te hará débil ni tonto saber cuándo es tiempo de rendirte. Solo te dará más tiempo para trabajar en la reaparición de tus proyectos.

  1. No permiten que su pasado los contenga

El pasado no se puede borrar pero tampoco se va. Necesitamos aprender cómo hacer frente a él y no permitir que interfiera con nuestros futuros logros. Si no hay nada útil en las experiencias pasadas, es mejor solo dejarlas ir.

Las experiencias pasadas dan forma a lo que somos hoy y nos ayudan a construir un carácter fuerte. Sin embargo, la gente tiende a utilizar su pasado para justificar sus errores y comportamiento. Tal vez usamos estas excusas para ganar la comprensión de los demás o para que sea más fácil perdonarnos a nosotros mismos.

Si reconoces tus defectos, pero te niegas a hacer algo para cambiarlos. Entonces has elegido un camino mediocre y eso no es lo que las personas inteligentes hacen.

  1. No dependen de la buena suerte para resolver sus problemas

“Espera lo mejor pero prepárate para lo peor”. Una buena cita para guiarte cuando inviertes tu tiempo y esfuerzo en algo. Esperar el mejor escenario posible es lo que nos motiva mientras que prepararnos para lo peor es lo que evita que todo se derrumbe.

Por otro lado, solo tener la esperanza de que las cosas funcionen por sí solas no es diferente de ser perezoso. La suerte solo debe atribuirse el mérito de un fragmento de tu éxito. Confiar en ella con demasiada frecuencia solo sofocará tu ambición. Además, las personas inteligentes nunca permitirían que la suerte se llevará toda la gloria por su trabajo duro. Cuando se pone el corazón y alma en la búsqueda de un objetivo, sería decepcionante dar el título de “principal contribuyente” a la buena suerte.

  1. No descuidan aspectos importantes de su negocio

Uno de los principales factores responsables de éxito es la atención a los detalles. Cuando uno está tratando de ser dueño de un negocio inteligente, generalmente se rige por la idea de que con un producto de calidad, el éxito está garantizado.

La lógica no es del todo perfecta ya que, incluso si puedes ofrecer un producto de alta calidad a un precio mejor que el de tu competencia, todavía estás muy lejos de ser un negocio lucrativo. La necesidad absoluta para un periodo de venta exitosa, es la credibilidad. Deberás tener una buena táctica publicitaria. Esto implica esfuerzo hacia la omnipresencia y el aspecto profesional, lo que nos lleva a la herramienta más eficaz para la difusión de este tipo de conocimiento de la marca: un sitio web.

El impacto del sitio web nunca debe ser subestimado. La gente te juzgará como profesional basándose en el diseño de tu sitio web, tu capacidad de respuesta, tu experiencia y contenido. Hay numerosas empresas que ofrecen un increíble servicio o producto en persona, pero en línea parecen aficionados. Comienza por encontrar un buen servicio de alojamiento web para asegurar la respuesta de tu sitio. Procede con un diseño de calidad y por último, describe de manera elocuente tu producto o servicio.

Claramente, este es solo un ejemplo de un aspecto importante, hay otros que también debes cubrir: buen servicio al cliente, planes de incentivos eficientes, etc. Pero el punto es no volver a empujar en una sola dirección. Siempre se debe trabajar en numerosos frentes.

  1. No dudan en aprender de sus errores

Los errores son inevitables. Tarde o temprano algo saldrá mal e indudablemente creará una grave deterioro en tus esquemas previamente trazados. No siempre se puede tener todo bajo control y muchas veces, no se tiene el grado de conciencia para ver todos los ángulos posibles.

Los errores están ahí para recordarnos nuestros defectos y nos obligan a mitigar el impacto que tienen en nuestras vidas. Honestamente, los errores pueden enseñarnos mucho sobre nuestras vidas y nosotros mismos, pero solo si se los permitimos.

Aprender de tus errores significa encontrar lo que vale la pena rescatar de una experiencia desafortunada. Darte cuenta de lo que salió mal y encontrar la manera de evitarlo en el futuro. Las personas inteligentes utilizan esta entrada para trabajar en ello mismos y cambiar las cosas sobre las que tienen control.

Las personas arrogantes buscan excusas y optan por creer ciegamente en su juicio sin ninguna retrospectiva. No solo este tipo de comportamiento es un impedimento para el éxito futuro, sino que también conduce lejos a la gente y aliados.

  1. No renuncian a sus ideas sólo porque otras personas no están de acuerdo

Sí, anteriormente dijimos que hay que saber cuándo rendirse y comenzar de nuevo es algo bueno, así como ser demasiado terco o agresivo en última instancia dará malos resultados. Pues bien, una persona inteligente reconoce cuando debe mantenerse firme si la situación da un giro negativo.

Hay una diferencia entre el momento en que alguien le da una oportunidad a tu idea y al final no le gustó, y cuando alguien ni siquiera le da una oportunidad. Todos tenemos derecho a una retroalimentación constructiva sobre nuestras ideas o productos.

Si alguien quiere destruir tus esfuerzos con base en una corazonada, no lo permitas. Lucha por tu oportunidad de brillar o trata de encontrar a alguien que te vaya a escuchar y aprecie tu idea. Siempre existe la posibilidad de que alguien se sienta intimidado por tu experiencia. Por lo tanto, esa persona querrá obstaculizar tu desarrollo. Si deseas publicar o lanzar algo, busca más de una opinión. Incluso si la primera es favorecedora, busca más. La crítica constructiva se puede utilizar como una visión invaluable para el futuro.