20 cosas que la gente inteligente no hace (Parte II)

Es más sencillo notar lo que la gente inteligente no hace y llegar a la conclusión de qué debemos evitar.

Ser una persona inteligente implica una gran variedad de características y peculiaridades. Sin embargo, podemos aprender de aquellas cosas que ellos evitan aplicar en sus vidas para tener mejores experiencias. Te compartimos la segunda parte (aquí puedes ver la primera) de las 20 cosas que las personas inteligentes no hacen.

  1. No hacen declaraciones que puedan hacerlos ver débiles en el futuro

Las acciones hablan más que las palabras. No te sientas demasiado confiado y uses palabras de grandeza para describir tus acciones futuras. Esto solo te hará quedar como una persona que busca llamar la atención y podrías perder toda tu credibilidad.

La credibilidad es sumamente importante para tu futuro y tu bienestar. Todos conocemos la fábula de Pedro y el lobo, por lo que sabrás que la pérdida de la credibilidad tiene un fuerte impacto en cualquier situación. Si quieres ser tomado en serio y ser respetado, no abras la boca sin tener algo que te respalde. Deja que tu esfuerzo y trabajo cuenten toda la historia.

  1. No pierden la oportunidad de ampliar su experiencia

Esto está conectado con los puntos anteriores, pues como dijo Friedrich Nietzsche: “No hay hechos eternos, así como no hay verdades absolutas”. Nunca serás completo y perfecto, por lo que no deberías establecer esto como una meta. Sin embargo, puedes hacer esfuerzos encausados hacia progresar en diversas áreas. Esto es algo que una persona inteligente haría.

La ciencia está en constante expansión de nuestro entendimiento sobre el mundo; frecuentemente prueba y propone teorías. Incluso los descubrimientos viejos y probados nunca se dan por sentado. Son reexaminados, redefinidos y actualizados. La ciencia siempre busca el progreso investigando cuál es la verdad, no lo que la gente quiere creer que es.

Esta es una excelente manera de expandir tu base de datos. Después de todo, los científicos son percibidos como personas inteligentes que realmente representan estas cualidades. La mayoría de las celebridades inteligentes fueron y/o son científicos.

  1. No saben cómo salirse de buenas causas

La gente inteligente no se sale de las causas por las que vale la pena pelear. Las revoluciones fueron lidereadas y logradas por estos individuos y, actualmente, nuestra sociedad todavía tiene muchas causas por las cuales vale la pena luchar.

Frecuentemente somos criticados por nuestros padres, superiores o maestros acerca de nuestros gustos, intereses o aficiones. Honestamente, pueden estar en lo correcto de vez en cuando, pero a través del curso de la historia, han surgido soluciones. Las generaciones más viejas tienden a rechazar las cosas que no entienden completamente y están muy absortos como para darles una oportunidad. Por ejemplo, imagina cuántas formas de arte no estarían aquí ahora si la gente no las hubiera considerado buenas ideas.

  1. No desperdician el potencial de sus gadgets

Ser inexperto en cierto campo o no tener las habilidades suficientes para completar una tarea particular, no te hace incompetente. La gente inteligente tiene una buena forma de sobreponerse ante estos obstáculos: encuentran soluciones para compensar sus carencias. Usar tus gadgets a su máximo potencial puede tener muchos beneficios.

Obviamente, los smartphones y tablets tienen conexión a Internet y acceso a Google. Solo necesitas saber cómo utilizar este buscador de manera eficiente. Casi todo lo que quieres aprender tiene un registro o un tutorial en línea. Esto significa que mientras estés conectado a Internet, tendrás manera de resolver los problemas difíciles.

Las tiendas de aplicaciones tienes millones de apps y algunas son realmente sorprendentes. Por ejemplo, es útil tener una app que te ayude a manejar todos tus datos, haciendo que tu trabajo sea significativamente más fácil, en términos de organización.

  1. No sobrestiman sus habilidades

Frankenstein de Mary Shelly o Fausto de Goethe, cuentan maravillosas historias aleccionadoras sobre cómo incluso la persona más brillante puede fracasar trágicamente porque sobrepasaron sus propias limitaciones. La ambición y el trabajo duro son algo sano y nada de lo que debamos avergonzarnos, siempre y cuando lo ejerzamos con moderación. De otra manera, estas cualidades pueden ser peligrosas.

Inicialmente, puedes ser propenso a fatigarte, lo que puede llegar a ser estresante y tener un impacto negativo en tu salud. El insaciable deseo de abarcar un campo en particular puede nublar tu perspectiva y hacer que pierdas el enfoque en los aspectos importantes de la vida. Al final, podrías terminar alienándote de tus compañeros y sin tener con quien compartir tus éxitos.

En segundo lugar, nuestra mente también tiene límites. Necesitamos saber cuándo estamos atascados y necesitamos salir de ahí. En otras palabras, debemos permitir a nuestro subconsciente mostrarnos sus secretos y ver qué está pasando realmente. Te sorprenderás solo de saber cuán frecuentemente determinadas respuestas aparecen frente a ti.

  1. No se hacen de enemigos redundantes

Independientemente de tu estatus, sin importar si eres un emprendedor o un empleado en una pequeña firma, lo más probable es que siempre encontrarás enemigos y competencia. Ellos no son malos por naturaleza. Sus convicciones, ideologías o puntos de vista solo son incompatibles con los tuyos. El problema es que nunca sabes lo que ellos pueden hacer si se sienten provocados o si ellos te perciben de la misma forma.

Es importante definir la diferencia entre enemigos creados por las circunstancias y aquellos que son creados por nuestras acciones. Cuando socialices con un individuo terco y volátil, ten la certeza de que no eres la única persona que nota estas reacciones. En cuanto a tus socios, haz un análisis exhaustivo de aliados potenciales, revisa si son propensos a engañarte y asegúrate de no hacer algo que pueda considerarse como traición.

  1. No permiten que su orgullo se interponga

Así como dijo Tite Kubo, artista de manga, “Si se oxida, no puede ser confiable. Si su dueño no le controla, puede cortarle. Sí, el orgullo es como una espada”. Las enseñanzas espirituales generalmente catalogan al orgullo como una característica espantosa, pero la realidad es totalmente diferente. Tener orgullo es completamente aceptable, pero dejarte consumir por él es un inconveniente total.

No es extraño que, una vez que te has convertido en una persona brillante, automáticamente tiendas a demeritar la opinión de todos lo que te rodean. Y no solo eso, sino que también frecuentemente te caches a ti mismo rechazando una oferta simplemente porque no fuiste tú quien pensó en ello. La gente inteligente se apoya en el razonamiento y, si hay mucho orgullo interfiriendo, entonces es una característica que no vale la pena cultivar.

  1. No ponen todas sus expectativas en una sola opción

Nunca te enfoques completamente en una sola cosa con el fin de llevar a cabo una idea. Siempre ten planes de respaldo, alternativas, contingencias, etc. Ya hemos establecido que probablemente la gente no se impresione por tu diseño o que algo puede salir mal si no tomamos en cuenta todas las variables disponibles.

  1. No se mienten a ellos mismos que todo será sencillo

No vivas con la ilusión de que la vida será fácil. Tus esfuerzos podrán ser hechos trizas en más de una ocasión. La gente inteligente y brillante sabe cómo levantarse y regresar a la carrera. Trabajan en su confianza y no esperan que las cosas sean fáciles. Incluso cuando estas aparentan ser sencillas, no bajan la guardia. Siempre está más calmado todo antes de la tempestad.

La gente inteligente ama los retos y la emoción que viene al superar los obstáculos. Tener unos momentos de tranquilidad es algo refrescante, pero enfrentar y derribar nuevos problemas es para lo que están hechos y para lo que viven.

  1. No toman riesgos innecesarios

Todos nos hemos encontrado en puntos de nuestras vidas donde podríamos haber tomado riesgos para obtener grandes recompensas. En caso de que seas un amante de la adrenalina, un lema como “a grandes riesgos, grandes recompensas” es parte fundamental en tu vida. Sin embargo, ser inteligente y calculador, frecuentemente choca con este tipo de acercamientos. Esto no implica que no tomes riesgos, solo te limitará a tomar los necesarios.