4 formas de incrementar tu productividad sin cafeína

Por varios años, hemos dependido de la cafeína para mantenernos alerta y productivos. Si bien el café puede brindar muchos beneficios, también tiene desventajas. El café no es necesariamente un componente que nos ayude a incrementar la productividad si elegimos las estrategias adecuadas.

Mediante el aprovechamiento de los recursos que tenemos en nuestras vidas, la planificación estratégica de nuestros días y algunas prácticas conscientes, podemos hacer más cosas en menos tiempo y sin depender del café. Por eso, aquí te compartimos 4 técnicas de gran alcance para duplicar tu productividad:

  1. Practica el arte de no pensar

Esta habilidad es fácil para quien la dice, no para quien la realiza. El cerebro está configurado para mantenerse pensando constantemente, por lo que se siente extraño tener que simplemente apagar todos los pensamientos. De hecho, la persona promedio tiene más de 60 mil pensamientos al día. Sin embargo, aquí es donde la meditación hace su aparición.

Desde hace décadas, la meditación se ha convertido en una práctica que alivia el estrés. Los interminables beneficios de este ejercicio incluyen el aumento en la capacidad de concentración, la mejora de la función cerebral, incremento en la calidad del sueño y muchos más.

La meditación no necesariamente significa sentarse cruzados de piernas en un cuarto oscuro y tener los ojos cerrados (aunque también es válido). Esta práctica depende totalmente de tu personalidad, pues puede significar que repitas para ti mismo un mantra, o tengas un desayuno relajante con el que saborees cada bocado, o simplemente salir a caminar. En este link puedes encontrar cuál técnica te acomoda mejor.

  1. El detonador

“El detonador” es otro método poderoso que puede ayudarte a sentir más energía cambiando tu estado físico, estimular el poder de tu cerebro y preparar tu mente para incrementar tu productividad en las mañanas. Si forzarte a ti mismo a no pensar, parece una tarea imposible, entonces esta técnica es para ti.

De acuerdo con Tony Robbins, este método consiste en cambiar tu estado físico, esto puede significar tomar una ducha fría, hacer algunos ejercicios de calentamiento o respirar profundamente por 30 segundos. A partir de esto, deberás hacer lo siguiente:

  • Siéntate en tu cama o en una silla y cierra tus ojos.
  • Piensa en tres cosas por las que te sientas agradecido(a) y tómate un minuto para pensar en ellas (en total serán 3 minutos). Pregúntate cosas como:
    • ¿A quién amas?
    • ¿Quién te ama?
    • ¿Qué riquezas tienes en la vida –tecnología, opciones, libros, ideas, oportunidades–?
    • ¿Qué está bien en tu vida?
    • ¿Qué consideras hermoso?
    • ¿Qué consideras mágico?
  • Piensa en tres cosas que visualizas creando. Enfócate en el futuro, pero visualízalo como si ya lo hubieras logrado. Esto podría ser:
    • “Soy un emprendedor exitoso, viviendo la vida que quiero y bajo mis propias reglas”.
    • “Tengo la relación más profunda y amorosa con mi pareja”.
    • “Puedo hablar inglés fluidamente y soy capaz de conectar con cualquier persona cuando viajo”.
  1. Toma descansos estratégicos

La privación del sueño es un gran problema, pero también una norma en nuestra sociedad actual. Un estudio reciente conducido por la Universidad de Harvard, ha demostrado que, tan solo en Estados Unidos, la privación del sueño le cuesta a las compañías $63.2 billones de dólares anuales en pérdidas por productividad. Cuando trabajamos a alta intensidad por más de 90 minutos, comenzamos a depender de las hormonas del estrés (adrenalina, noradrenalina y cortisol) para mantenernos activos.

En el proceso, oscilamos de la actividad parasimpática a la simpática, un estado fisiológico mejor conocido como “pelea o huye”. Esto no significa que tengas que dormir 10 horas al día en lugar de 8. Tomar siestas estratégicas a lo largo del día puede ayudarte a revitalizar tu mente y darle a tu cerebro los descansos necesarios para incrementar su productividad.

En un experimento conducido por la doctora Sara C. Mendick, investigadora del sueño en la Universidad de California, Riverside, cuando le otorgó 40 minutos para una siesta a los controladores de tráfico aéreo del turno nocturno (quienes solo durmieron un promedio de 19 minutos), descubrió que su desempeño fue mayor en pruebas que medían la vigilancia y el tiempo de reacción.

Dicho experimento demuestra que las siestas largas tienen mayor impacto que las más cortas. De igual manera, descubrió que una siesta de 60 a 90 minutos mejora los resultados en pruebas de memoria, tanto como lo haría dormir 8 horas seguidas.

Técnica Pomodoro

Adicionalmente a las siestas estratégicas, también existe una técnica llamada la Técnica Pomodoro, la cual consiste en lo siguiente:

  1. Elige una tarea (solo una tarea a la vez)
  2. Configura 25 minutos en un temporizador
  3. Trabaja en la tarea hasta que el tiempo se termine y pon una palomita en un registro
  4. Toma 5 minutos de descanso (este es el primer Pomodoro)
  5. Repite los pasos anteriores 3 veces más y toma un descanso de 15 minutos.

Esto significa que harás 25 minutos de trabajo libre de distracciones (sin redes sociales, notificaciones de teléfono o multitasking). Si realmente quieres intentar la Técnica Pomodoro, estas son las herramientas que necesitas para comenzar:

  • Un temporizador (puede ser de cocina o el que está integrado en el reloj de tu smartphone)
  • Un lugar tranquilo para trabajar y/o un buen par de audífonos
  • Papel y pluma (para marcar los Pomodoros)
  • 5 minutos diarios para planear tus actividades en la mañana
  • 30 minutos al final de cada semana para revisar tus logros y planear la siguiente

¿Cuántos pomodoros se necesitan al día? Esto dependerá completamente de cada persona y debes ajustar todo lo que te compartimos de acuerdo a tu propia experiencia. Esto significa que puedes trabajar sin interrupciones el tiempo que tú consideres adecuado. Hay personas que lo hacen en 40 minutos, en lugar de 25, y toman 10 minutos de descanso en lugar de 5. Solo tú sabes cuánto tiempo puedes dedicar al trabajo sin interrupciones.

  1. Ten un grupo de apoyo

No importa lo que hagamos, no hemos sido diseñados para hacerlo solos. No importa si es un amigo, familiar, compañero o coach, construir un grupo de apoyo de gente positiva a tu alrededor es una de las formas más efectivas de descansar tu cerebro y mantener tu salud.

Para los ejecutivos de alto nivel, esto puede significar la subcontratación de personal para delegar las tareas que no les gustan, para tener tiempo y agudeza mental al concentrarse en lo que prefieren hacer. En cuanto a los estudiantes de idiomas, esto significa trabajar con un profesor y ahorrar el tiempo que se desperdicia cuando alguien es autodidacta.

Recuerda que “individualmente, solo somos una gota, pero juntos, somos un océano”. Hacer las cosas por tu cuenta puede convertirse en un gran detonador de estrés y perjudicar tu salud. Así que comienza construyendo un estanque, después un lago y pronto tendrás un océano.