La Librería de Cristal: Un hermoso recuerdo mexicano

Conoce la librería más extraordinaria del mundo

Por mandato del entonces Presidente Porfirio Díaz, el arquitecto Adamo Boari comenzó un proyecto que terminaría siendo la librería más extraordinaria del mundo según el New York Times y uno de los íconos de la CDMX. Se trataba de la construcción de un edificio que reemplazara el antiguo Teatro Nacional (demolido en 1901). Debía ser algo con estética europea y afrancesada (la tendencia en esa época). Sin embargo, también debía ser majestuoso y concordar con la Alameda Central.

Con esto en mente, Boari planificó la edificación de una pérgola que sirviera como escaparate de flores y como foro abierto. La construcción inició en 1904. Sin embargo, fue interrumpida por la Revolución. No fue hasta los años treinta que se retomó completamente. Para este entonces, Boari ya no estaba en el país, por lo que el arquitecto Federico Mariscal y el ingeniero Alberto J. Pani quedaron a cargo. Finalmente, con algunos cambios de diseño, el conjunto arquitectónico se inauguró en 1934.

La pérgola tenía forma ondulada y en sus basamentos se encontraban máscaras de caballeros águila. Por las tardes, lectores, amantes de las flores y de los paseos por la tarde se reunían bajo su sombra.

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Foto: Alejandra Leyva / El Universal

De pérgola a Librería de Cristal

Rafael Giménez Siles llegó a México para refugiarse de la Guerra Civil Española. Giménez se dedicaba a la industria editorial en España, por lo tanto, buscó continuar en el mismo ramo. Se alió con Marín Luis Guzmán, diplomático y autor. Y juntos crearon en 1940 la Editorial Iberoamericana de Publicaciones S.A.

El mismo año, presentaron al Presidente Lázaro Cárdenas un proyecto cultural que ocupaba la pérgola de la Alameda como librería. Asimismo, se incluía un café, una sala de exposiciones y ambientación musical. El mismo año se iniciaron las obras de lo que se llamaría “La Librería de Cristal”.

El arquitecto a cargo fue Arturo Sáenz, quien añadió otro piso a la pérgola y la cubrió de cristal. Con más de 40 metros de escaparate, un café y una sala de conferencias y exposiciones, la librería abrió sus puertas en 1941. Su éxito fue inmediato.

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Foto: Alejandra Leyva / El Universal

Tenía cuatro áreas: librería general, libros técnicos, libros infantiles y libros económicos. Y en la planta alta se encontraba el “Café de Cristal”, donde se reunieron grandes figuras como José Vasconcelos, Alfonso Reyes y Salvador Novo.

La Librería de Cristal no solo era diferente por su diseño transparente, destacaba también al ser la primera librería de autoservicio. Por primera vez, los clientes podían caminar entre libros y dejarse empapar por letras y títulos esperando a ser descubiertos. Además, abría los siete días a la semana, de las 8 am hasta pasada la medianoche.

Atentado a la cultura

A pesar de su éxito y de haberse convertido en un ícono de la ciudad y hasta un destino turístico, la Librería de Cristal no sobrevivió a los planes de mejora para la ciudad. Su ubicación primero intervino con la planeación del sistema de drenaje profundo. Pero se mantuvo tras la presión del público.

Posteriormente, su ubicación se interpuso con los planos del sistema de transporte público Metro, específicamente la estación Bellas Artes. Desafortunadamente, en este caso no pudo salvarse y fue demolida en 1973. Los intelectuales del momento lo llamaron: un atentado a la cultura.