Pensamiento convergente y pensamiento divergente

pensamiento convergente divergente blog openbook

Nuestra mente tiene varios mecanismos para trabajar. Si bien no hemos podido descifrar al 100 % cómo funciona el cerebro, hay varias cosas que ya conocemos, especialmente al hablar de creatividad. En este ámbito, se han descubierto dos conceptos fundamentales: el pensamiento divergente y el pensamiento convergente. ¿Los conoces? A continuación te hablamos al respecto.

Pensamiento convergente

Se trata del proceso mental en el que enfocamos la atención en la solución de un problema. Gracias a este tipo de pensamiento, podemos conectar lo que sabemos (conocimiento previo) y lo que vemos (estímulos externos) para llegar a la solución de un problema. 

Este tipo de pensamiento se utiliza al buscar soluciones fijas o ya creadas. Se utiliza cuando buscamos una respuesta convencional, incluso de forma “cuadrada”. Por ejemplo, es lo que utilizamos al resolver sumas y restas, preguntas de hechos históricos o para solucionar problemas cuya solución ya estaba establecida en el pasado. 

El pensamiento convergente se relaciona con las habilidades lógicas, matemáticas y la memoria. Es por ello que también se le conoce como el pensamiento racional.

Pensamiento divergente

Podríamos decir que es la contraparte del convergente. El pensamiento divergente crea algo nuevo, ya sea para solucionar algo o simplemente por innovar. Se le conoce como pensamiento creativo pues se trata de “salirse de la caja”.

Para generar nuevas ideas, este tipo de pensamiento une los estímulos y los conocimientos previos, no solo del tema en cuestión sino de todo el bagaje cultural que una persona tiene. Así, se pueden aplicar cosas de un área a otra completamente diferente. 

Hay teóricos que lo llaman pensamiento lateral, ya que no sigue pasos lógicos ni esquemas ya planteados. Aquí no se siguen los patrones de solución de problemas, no se da por sentado nada, ni se elimina automáticamente ninguna idea. Por el contrario, todo podría funcionar.

Si bien las escuelas han dado mayor peso al pensamiento convergente (lógico o racional), no es cierto que sean exclusivos. Por ejemplo, ser bueno en matemáticas no significa que no seas una persona creativa. Todo ser humano tiene la capacidad de usar ambos tipos de pensamiento y desarrollar ambas habilidades.

¿Cómo ejercitar ambos tipos de pensamiento?

Si bien desarrollar ambos tipos de pensamiento en la infancia es beneficioso, a través de toda la vida es posible. Para ello, puedes recurrir a diferentes estrategias. 

Para el pensamiento convergente:

  • Practica juegos de lógica, como el ajedrez y el sudoku.
  • Lee biografías y textos de investigación científica (aunque no sea tu área de expertise).
  • Haz cálculos mentales.
  • Ejercita la memoria. Juega a memorizar datos o números. Puedes comenzar con los números telefónicos en tu libreta de contactos.
  • Aprende nuevos idiomas.

Para el pensamiento divergente:

  • Lee libros de fantasía, ciencia ficción, cuentos y cualquier prosa que te lleve a usar la imaginación.
  • Escribe todos los días, ya sea un diario, ideas o bosquejos de cuentos.
  • Practica juegos de rol o de estrategia.
  • Dibuja, aunque sean solo garabatos.

Recuerda que todos tenemos la capacidad de utilizar ambos. Si sientes que uno te sale más natural, solo falta practicar con el otro.